Damos gracias a Dios por el comienzo de esta nueva jornada y le pedimos que ilumine nuestro caminar. Señor, acompáñame y guíame en este día. Te alabo y te glorifico por todas tus bondades y tu gran amor. Ayúdame a mantener mi vista puesta en ti, Señor amado. Guía mis pasos para que yo sepa lo que debo hacer en medio de cada situación. Son muchas las decisiones que debo tomar cada día, Padre. Ayúdame a ser sabio y a actuar siempre bajo tu dirección. Quiero ser más como Jesús cada día. Enséñame a ser más amable con los demás, a expresar mis opiniones con respeto y con aprecio. Que los demás puedan percibir tu amor a través de mí. Que los pensamientos que bendicen me acompañan a lo largo del día y de la semana. Que la Santísima Virgen María, me acerque cada vez más al encuentro tuyo, para que se acreciente en mí la fe, la esperanza y la caridad. El Señor bendiga nuestra existencia, familia, amigos y trabajos. P. Enrique, cmf



