La novedad que Dios ofrece a nuestra vida es definitiva, y no solo en el futuro, cuando estaremos con Él, sino también ahora, Dios está haciendo todo nuevo, el espíritu santo nos transforma verdaderamente.











La novedad que Dios ofrece a nuestra vida es definitiva, y no solo en el futuro, cuando estaremos con Él, sino también ahora, Dios está haciendo todo nuevo, el espíritu santo nos transforma verdaderamente.










